La ruta discurre por tierras de la raya, como popularmente es conocido el límite fronterizo entre Portugal y España, aunque esta separación política no ha tenido trascendencia social ya que los pueblos de ambos lados han convivido estrechamente.La pobreza del medio, su aislamiento geográfico y la emigración han provocado que este entorno no haya sido alterado por elementos extraños.
Comenzamos la ruta en Riomanzanas, en donde destaca,aparte de la arquitectura tradicional, su puente de piedra de un solo arco que sirve para cruzar el Arroyo Fontano que
Guadramil es una población típicamente portuguesa, destacándose por haber sido una aldea comunitaria, sus habitantes realizaban las faenas del campo (la siega, el acarreo, las majas, las trillas, la molienda...) entre todos, se empezaba por una casa y hasta que no se llegaba a la última nadie del pueblo descansaba.
Santa Cruz de los Cuérragos se encuentra ubicado junto a la frontera Portuguesa y en la confluencia de tres comarcas zamoranas: Aliste, Sanabria y La Carballeda lo que acentúa su carácter fronterizo.
Llegamos finalmente a Riomanzanas donde damos buena cuenta de nuestros bocadillos a la orilla del río, ya se que esto no es un empapuce al uso, pero, qué queréis, estamos empezando la temporada y no conviene abusar antes de coger el ritmo.

